Grabar en casa es hoy una opción real. Con una interfaz de audio, un buen micrófono y un espacio tratado acústicamente se logran resultados profesionales.
La clave está en la preparación: ensayar las canciones, ordenar las sesiones y registrar varias tomas para elegir la mejor interpretación.
Cuando el proyecto lo requiera, conviene sumar a un ingeniero de mezcla o masterización para pulir el resultado final.
