La inteligencia artificial entró al estudio y a la promoción musical. Hay herramientas que ayudan a limpiar grabaciones, sugerir mezclas o preparar materiales gráficos en minutos.
Para quienes producen con presupuesto ajustado, esto reduce barreras. Pero también abre preguntas sobre derechos de autor, originalidad y el valor del trabajo humano.
La recomendación general es usarla como apoyo, revisar siempre los términos de cada servicio y mantener la identidad artística como el centro del proyecto.
